Orígenes de un deporte espectacular
Tras la Segunda Guerra Mundial que arrasó al continente europeo desde 1939 a 1945, el panorama que presentaba la sociedad era absolutamente nefasto.
Entre muchas de sus secuelas quedó una ingente cantidad de personas mutiladas por los rigores del conflicto bélico. Estas se encontraron totalmente desamparadas y sin protección alguna.
La sociedad europea se hallaba, pues, ante dos problemas de enorme envergadura: por un lado, la reconstrucción de sus ciudades; por otro, la búsqueda de acomodo a las personas con minusvalía, que se enfrentaban al reto de su reinserción social.
En Gran Bretaña y Estados Unidos se consideró que una posible alternativa podría ser el deporte. El doctor Ludwig Guttmann realizó estudios con enfermos medulares en el hospital de Stoke Mandeville. En Estados Unidos, en el hospital de Van Muyseel (California), fue donde el baloncesto en silla de ruedas comenzó su andadura.
Precisamente, en el estado de California nació la V.W.B.A. (Asociación Nacional de Baloncesto en Silla de Ruedas. Allí se disputó el primer campeonato del mundo, aunque fue de manera no oficial.
1969 es el año en el que la mayoría de los expertos sitúan el nacimiento de esta disciplina deportiva en España. Después de varios años de formación, nuestro país vive una época brillante (seguro que mejorable). A nivel de clubes, su competición es sumamente competitiva, con la irrupción asimismo en el concierto europeo del madrileño club del Fundosa Once, campeón en una ocasión del máximo torneo continental. La selección española ha adquirido su edad madura, y sus últimas actuaciones internacionales han sido históricas. En la actualidad, son cuatro clubes los que pelean por la supremacía en el ámbito nacional, el C.D. ONCE-Andalucía, el referido C.D. Fundosa Once de Madrid, el C.P. Mideba de Badajoz y el Sandra Gran Canaria. Eso sí, el equipo sevillano es el dominador casi absoluto tanto en nuestro país como en la comunidad andaluza, puesto que en los tres últimos ejercicios ha ganado tres ligas, dos copas del Rey y tres copas de Andalucía. En la temporada 2004/05, el C.P. Mideba logró su mejor clasificación en los 22 años de existencia que tiene, al ser subcampeón y superar a los, en teoría, favoritos a la lucha por el título.